Ideal para hoteles, oficinas, viviendas en alquiler y edificios plurifamiliares, donde controlar y proteger el agua es imprescindible. Cada válvula informa en tiempo real del caudal, la presión, la temperatura y el consumo, de modo que el responsable de mantenimiento puede supervisar cada zona por separado y detectar anomalías a tiempo. Combinada con sensores Shelly Flood, la válvula puede cerrar únicamente la línea afectada, reduciendo al mínimo las molestias y los daños. Desde la app Shelly Smart Control, los administradores consultan gráficos de consumo, comparan el uso entre zonas y programan revisiones periódicas de las válvulas o ciclos de mantenimiento. Su precisión ultrasónica, su construcción con certificación NSF y su protección IPX7 garantizan un funcionamiento fiable incluso en instalaciones muy exigentes.