Convierte una regleta normal y corriente en tu propio enchufe inteligente: solo tienes que instalar un Shelly Button dentro. A partir de ahí, todo lo que enchufes se vuelve inteligente y lo enciendes o apagas desde el móvil. La tele, el equipo de sonido, el material de la oficina, los aparatos de calefacción… lo que quieras.