No. Comprueba que el embalaje indique expresamente «regulable» y que el regulador sea compatible con la lámpara. La carga mínima del regulador es clave: tiene que ser igual o menor que el consumo de la luminaria, o habrá problemas.
Una combinación mal elegida no solo provoca parpadeos, zumbidos o un rango de regulación cortísimo: la bombilla puede sobrecalentarse y romperse.
Por eso, usa siempre LED y reguladores del mismo fabricante. Solo si ambos son compatibles tendrás una regulación suave. Encontrarás los datos técnicos de los productos Shelly en cada ficha de producto.