🌱 Resumen
A Steffen Berthold le gusta viajar y, según él mismo admite, cuidar el jardín lo justo. De ahí salió la idea: un sistema de riego totalmente automático que mantenga las plantas vivas en la terraza, en los bancales y en un jardín grande, sin regar a mano cada día y con dispositivos Shelly llevando el control.

🏗 El montaje
Cuatro dispositivos Shelly, Home Assistant y material de riego se combinan en una red de varias zonas:
Shelly Plug S: abre y cierra las electroválvulas de la terraza y de los bancales.
Shelly 2PM: alimenta y monitoriza la bomba del depósito de agua de lluvia enterrado.
Distribuidores Gardena: hasta seis líneas de riego por zona.
Microcontrolador ESP32 y sensores: nivel de agua, presión y temperatura.
💧 Riego en tres niveles
1️⃣ Terraza:
Lo más sencillo. Un Shelly Plug S abre y cierra la válvula de un sistema de microrriego, ideal para macetas.
2️⃣ Bancal:
Otro Shelly Plug S, una electroválvula y un distribuidor Gardena que alimenta seis líneas independientes para unas 120 plantas.
3️⃣ Jardín:
La zona más compleja. Una bomba Kärcher BP2 Cistern sumergida en el depósito de agua de lluvia, controlada por un Shelly 2PM. Los sensores vigilan nivel, presión y fugas, y Home Assistant coordina los tiempos de bomba y válvulas.
📲 Cómo funciona
El riego arranca con una programación o de forma manual desde el panel de Home Assistant.
El Shelly Plug S o el 2PM activa válvulas y bombas, con temporizadores que dan a cada línea justo el tiempo que necesita.
Los sensores envían datos en tiempo real y cortan el riego si la bomba trabaja en seco, si hay una fuga o si el depósito se vacía.
La previsión meteorológica evita regar los días de lluvia, y los interruptores de flotador mantienen la reserva del depósito.
⚡ ¿Por qué Shelly?
Steffen eligió Shelly por su flexibilidad, su fiabilidad y su integración con Home Assistant:
Más de 200 dispositivos Shelly en su casa: luces, persianas, relés y sensores.
El control local mantiene el sistema en marcha aunque Home Assistant se caiga.
Aguantan: en dos años solo le han fallado dos dispositivos, y uno se cambió en garantía.
🌟 Resultados
Jardín sin estar encima: las plantas siguen regadas aunque estés de viaje.
Riego sostenible: primero el agua de lluvia del depósito, y solo después la de red.
Más control: programación según el tiempo, detección de fugas y tiempos por zona.
Todo oculto: tuberías, bombas y cableado van enterrados o dentro de cajas, así que el jardín queda despejado.
Este proyecto demuestra que Shelly va más allá de la casa: también llega al jardín. Mezclando bricolaje y automatización, Steffen ha montado un riego eficiente, ampliable y perfectamente integrado en su día a día.